Dos excavadoras de los asentamientos judíos de Nefih Hananiá y Rachelim entraron en unas tierras palestinas y arrasaron unos 3.500 metros cuadrados de campo de olivos en la aldea de Iskaka.
La acción fue llevada a cabo bajo la protección del Ejército israelí, según el activista local palestino Jaled Maali, acusación que no ha podido ser confirmada ni desmentida por el Ejército.
Abd al-Qader Abu Hakme, alcalde de Iskaka, aseveró que los vecinos del pueblo se vieron sorprendidos por la entrada del convoy israelí, cuyos miembros adujeron que los olivos estaban en unas tierras públicas que el Estado israelí confiscaba.
Maali agregó que la erradicación de olivos y de cultivos en otras tierras ha crecido considerablemente, en especial alrededor de la zona de Salfit, y a su juicio para la expansión de 24 asentamientos judíos que hay en la zona.
Iskaka sufrió hace décadas la confiscación de un 5 por ciento de sus tierras durante la construcción de las colonias de Ariel y Rachelim.
Fuente: Agencia EFE